Evidentemente, los trastornos de la alimentación son enfermedades delicadas con efectos gravísismos en la salud de una persona o de la persona que la padece.
Por ello su oportuna detección aumenta considerablemente las probabilidades de curación rápida de los pacientes. En este segundo Artículo te expondremos 14 sencillas pistas que hemos invbestigado y ponemos a tu servicio, que te ayudarán a detectar si un adolescente está empezando a desarrollar la anorexia.
14 Pistas para detectar la Anorexia
- Las cantidades de alimentos que se ingieren son cada vez más pequeñas.
- Evitan las comidas familiares, argumentando que tiene que estudiar, que le duele la cabeza o el estómago o que ya ha comido fuera.
- Su humor empieza a cambiar. Se irrita con facilidad. Alterna cambios de ánimo que van de la depresión a la euforia.
- La pérdida de peso empieza a ser aparente y no existe una causa concreta que lo justifique.
- Aumenta su actividad física, deporte y está siempre activa.
- Desea preparar la comida y cocina para toda la familia.
- Empieza a poseer un elevado conocimiento de los alimentos, su valor nutricional, sus calorías, etc.
- Niega incesantemente que tenga un problema con la alimentación.
- Se aisla cada vez más de la familia y amigos.
- Duerme poco y su capacidad de concentración disminuye.
- Nunca reconoce que está adelgazando, y asegura que está gorda/o.
- Cada vez que come va al baño.
- Juega con el plato y desmenuza los alimentos.
- Empieza a restringir su alimentación, evitando cierto tipo de alimentos considerados calóricos.
Los expertos creen que uno de los factores ambientales más involucrados en los trastornos de la alimentación es la moda. El cuerpo delgado de las modelos es admirado por la mayoría de las adolescentes que en un intento por parecerse a ellas comienzan a hacer dietas y a obsesionarse con su peso. La perfección corporal se ha convertido así en el medio para obtener el reconocimiento social y el éxito personal.
En la sociedad estamos llenos de ejemplos de modelos que lucen su extrema delgadez, tal es el caso de las críticas que recibieron modelos que anunciaban una marca de relojes y estaban en extrema delgadez , por este motivo se obligó a la marca de relojes a retirar la campaña del mercado. El diseñador Calvin Klein ha sido “acusado” varias veces en EEUU es de utilizar modelos excesivamente delgadas que puede propiciar el desarrollo de anorexia entre las jóvenes. Kate Moss es el ejemplo más representativo.
Encontramos estudios sobre las consecuencias físicas de la anorexia, que han revelado que a corto y medio plazo, los pacientes sufren: cardiopatías, desajustes de electrólitos, anormalidades reproductivas, osteoporosis, problemas gastrointestinales y cambios en la actividad de los neurotransmisores.
Cerebro
- Daños neurológicos, calambres, hormigueos.
- Bajan los niveles de leptina (regulador del apetito).
Problemas gastro-intestinales
- Flatulencia.
- Estreñimiento.
- Dificultad en el vaciamiento gástrico.
- Reducción del tamaño del estómago.
Corazón
- Disminuye el tamaño del corazón.
- Prolapso de la válvula mitral.
- Derrame pericárdico.
- Bradicardia e hipertensión.
- Arritmias.
Densidad ósea
- Disminuye la masa ósea como consecuencia de la pérdida de la menstruación, de minerales bajos en los huesos y de mayores niveles de hormonas
Con respecto a la bulimia nerviosa encontramos que se caracteriza por episodios recurrentes de voracidad o atracones donde la persona come en poco tiempo una gran cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de personas comerían.
Estos episodios son seguidos por conductas compensatorias inapropiadas como son el vómito provocado, el abuso de fármacos laxantes y diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio físico excesivo, para evitar engordar ya que tiene un miedo horrible a ganar peso porque su autoevaluación se encuentra excesivamente influida por la silueta y el peso corporal.
También encontramos efectos físicos y psicológicos de la bulimia en los adolescentes, estas complicaciones físicas suelen ser el resultado de la conducta alimentaria y de las purgas dándose con frecuencia las irregularidades menstruales y amenorrea.
Entre las complicaciones cardiovasculares más importantes es la pérdida de potasio a través de los vómitos o por el abuso de laxantes provocando importantes alteraciones en el electrocardiograma con nefastas consecuencias.
Al producirse el vómito, el ácido que le acompaña actúa sobre el esmalte dental pudiendo resquebrajarse o parecer carcomidos; también aparece una dilatación gástrica con el riesgo de rotura de estómago por las abundantes comidas o por el gran esfuerzo que se produce al vomitar; u otras complicaciones como esofagitis, úlceras, hemorragias e incluso perforación del esófago que en alguna ocasión puede llegar a causar la muerte. El uso habitual de laxantes puede producir alternancia de diarreas y estreñimiento y una dependencia a este tipo de fármacos que hace mucho más difícil el abandonarlo.
Como resultado de las purgas, los desequilibrios electrolíticos pueden a veces llegar a causar problemas médicos graves.
En la bulimia la persona desarrolla una imagen corporal negativa y errónea. Nunca aprueba su cuerpo, tiene una preocupación excesiva y desproporcionada por su figura. En general siempre está muy insatisfecha consigo misma con un gran sentimiento de culpa por todo lo que hace y con una autoestima muy baja.
Los pensamientos son negativos, exagerados, en términos absolutos, generalizaciones excesivas, siguiendo la idea de todo o nada sin permitirse términos intermedios.
Puede aparecer alteración de la impulsividad, gran inestabilidad emocional, dependiendo mucho de la opinión de los demás, llegando a tener en algunas ocasiones ideas de agredirse a sí mismas o de suicidio cuando el trastorno se agrava.
Desarrollan ideas obsesivas relacionadas con la comida fundamentalmente y ello les provoca muchos momentos de gran ansiedad. En la anorexia puede aparecer un Trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo o Trastorno por evitación. La persona con bulimia se caracteriza por su mayor sociabilidad y tendencia a actuar de forma impulsiva y descontrolada. Correspondiéndose con estos rasgos aparece con mayor frecuencia un Trastorno de personalidad límite o Trastorno de personalidad histriónico. Las personas que padecen bulimia son incapaces de dominar los impulsos que les llevan a comer, pero el sentimiento de culpa y vergüenza tras ingerir muchos alimentos les lleva a una purga (vómitos auto inducidos o empleo de laxantes o diuréticos o ambos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.
Los bulímicos tienen cerca de 15 episodios de atracones y vómitos por semana y, en general, su peso es normal, por lo que resulta difícil detectar la enfermedad. En un solo atracón pueden llegar a consumir de 10.000 a 40.000 calorías.
En el origen de esta enfermedad intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales que desvirtúan la visión que el enfermo tiene de sí mismo y responden a un gran temor a engordar. El enfermo de bulimia siempre se ve gordo, aun cuando su peso es normal, pero no puede reprimir sus ansias de comer. Generalmente la bulimia se manifiesta tras haber realizado numerosas dietas dañinas sin control médico. La limitación de los alimentos impuesta por el propio enfermo le lleva a un fuerte estado de ansiedad y a la necesidad patológica de ingerir grandes cantidades de alimentos.
Hasta el momento se desconoce la vulnerabilidad biológica implicada en el desarrollo de la enfermedad y son más conocidos algunos factores desencadenantes relacionados con el entorno social, las dietas y el temor a las burlas sobre el físico. Muchos de los factores coinciden con los del trastorno de la anorexia, como los trastornos afectivos surgidos en el seno familiar, el abuso de drogas, la diabetes mellitus y la obesidad, determinados rasgos de la personalidad y las ideas distorsionadas del propio cuerpo.
Síntomas de Bulimia
Generalmente las personas que padecen bulimia han sido obesas o han realizado numerosas dietas sin control médico. Tratan de ocultar los vómitos y las purgaciones, por lo que la enfermedad suele pasar desapercibida durante mucho tiempo. Los síntomas típicos de un cuadro de bulimia son los siguientes:
- Atracones o sobre ingesta de alimentos: El enfermo come una gran cantidad de alimentos en un espacio de tiempo muy corto. No tiene control sobre la ingesta y es tal la ansiedad que cree que no puede parar de comer.
- Para prevenir el aumento de peso y compensar el atracón o el exceso de las comidas se provoca vómitos, utiliza laxantes, diuréticos, fármacos, o recurre a otros medios que le permitan controlar el peso, como la práctica abusiva de actividades deportivas.
- Los ciclos de atracones y vómitos se manifiestan un mínimo de dos veces por semana.
- La autoestima del enfermo es baja y la identifica con su cuerpo.
Asimismo, se producen otros cambios físicos y emocionales (ansiedad y depresión)que manifiestan el desarrollo de la enfermedad. Los bulímicos se ven gordos, incluso cuando su peso es normal; se avergüenzan de su cuerpo y lo rechazan, por lo que intentan hacer dieta en todo momento. A pesar de todo, la ingestión compulsiva a escondidas o durante la noche es una de las principales características de esta patología. Pueden llegar a gastar una gran cantidad de dinero en comida o recurrir a la que ya hay en casa, que comienza a desaparecer misteriosamente de la despensa. No sienten ningún placer al comer ni preferencias en cuanto al tipo de alimentos, sólo buscan saciarse. Intentan evitar los lugares en los que hay comida y procuran comer solos. Su comportamiento suele ser asocial, tienden a aislarse, y la comida es su único tema de conversación. Además, la falta de control sobre los alimentos les produce grandes sentimientos de culpa y vergüenza.
En cuanto a los signos físicos que evidencian la enfermedad se encuentran la debilidad, dolores de cabeza; hinchazón del rostro por el aumento de las glándulas salivales y parótidas, problemas con los dientes, mareos, pérdida de cabello, irregularidades menstruales, y bruscos aumentos y reducciones de peso, aunque generalmente no sufren una oscilación de peso tan importante como la que se manifiesta en la anorexia. La bulimia puede ir acompañada de otros trastornos como la cleptomanía, el alcoholismo o la promiscuidad sexual.
Consecuencias clínicas:
- Arritmia cardíacas que pueden desembocar en infartos
- Deshidratación
- Megacolon y colón irritable
- Reflujo gastrointestinal.
- Hernia hiatal.
- Pérdida de masa ósea.
- Perforación esofágica.
- Roturas gástricas.
- Pancreatitis.
Diagnósticos
El médico sospecha bulimia nerviosa si una persona está demasiado preocupada por el aumento de su peso, que presenta grandes fluctuaciones, en especial si existen signos evidentes de una utilización excesiva de laxantes. Otras pistas incluyen tumefacción de las glándulas salivales de las mejillas, cicatrices en los nudillos por haber usado los dedos para inducir el vómito, erosión del esmalte dental debido al ácido del estómago y un valor bajo de potasio sanguíneo. Sin embargo, el diagnóstico dependerá de la descripción del paciente de una conducta comida excesiva-purga.
El diagnóstico resulta complicado ya que los episodios de voracidad y vómitos se ocultan con facilidad. Además, algunos síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías. Para un diagnóstico adecuado es necesaria una entrevista psiquiátrica que desvele la percepción que el enfermo tiene del propio cuerpo y la relación que mantiene con la comida. Asimismo, es necesaria una exploración física completa para detectar los trastornos fruto de su comportamiento alimenticio. Los objetivos del tratamiento son corregir los trastornos alimenticios y psicológicos de la persona.
Espera el próximo Post acerca de este tema, estamos seguros será de gran interés.
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